Hoy estoy pasando un día como los demás lamentándome por Fernando entre montaña y montaña, pero realmente no consigo nada, solamente amárgame mucho más de lo que estoy.
Pero es que faltaba tan poco para que nos casáramos y el cada día me demostraba su amor y pasión por mí, no lo entiendo. Además cada día me decía me decía lo faltaba muy poco para la boda y que cuando nos casáramos seriamos muy felices, nos compraríamos un castillo y tendríamos muchos hijos.
Nunca me hubiese esperado esta deshonra por su parte, porqué cada mañana cuando me despertaba a su lado me miraba con sus ojos sinceros y me daba su beso de buenos días. Siempre me tenía un detalle preparado diferente, como aquel día en el que me llevo a la ciudad y me compro siete vestidos diferentes uno para cada día de la semana, después de eso me llevo al restaurante más lujoso a comer langosta fresca.
Que días aquellos, pero de repente me entero de que se ha ido de mi lado y que se va casar con Luscinda y encima que la mujer en la boda se desmallo y le encontraron una notita diciendo que ella quería a otro y el señorito Fernando va y intenta casarse con ella seguramente que debería tener intereses familiares.
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