sábado, 5 de junio de 2010

Monologo Dorotea

Hoy estoy pasando un día como los demás lamentándome por Fernando entre montaña y montaña, pero realmente no consigo nada, solamente amárgame mucho más de lo que estoy.

Pero es que faltaba tan poco para que nos casáramos y el cada día me demostraba su amor y pasión por mí, no lo entiendo. Además cada día me decía me decía lo faltaba muy poco para la boda y que cuando nos casáramos seriamos muy felices, nos compraríamos un castillo y tendríamos muchos hijos.

Nunca me hubiese esperado esta deshonra por su parte, porqué cada mañana cuando me despertaba a su lado me miraba con sus ojos sinceros y me daba su beso de buenos días. Siempre me tenía un detalle preparado diferente, como aquel día en el que me llevo a la ciudad y me compro siete vestidos diferentes uno para cada día de la semana, después de eso me llevo al restaurante más lujoso a comer langosta fresca.

Que días aquellos, pero de repente me entero de que se ha ido de mi lado y que se va casar con Luscinda y encima que la mujer en la boda se desmallo y le encontraron una notita diciendo que ella quería a otro y el señorito Fernando va y intenta casarse con ella seguramente que debería tener intereses familiares.

En fin que he salido engañada por todos los lados, no sé qué debo hacer para solucionarlo, pero como me encuentre a Fernando le pegare bastante agresivamente.

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